Solidaridad con los maestros

REFLEXIONEMOS

SOLIDARIDAD CON LOS MAESTROS

Por: Ángel Julio Rodelo

Periodista RCN Radio.

A través de la historia se evidencia de forma clara que el maestro ha desarrollado un papel trascendente  como constructor de conocimientos, y como formador de seres útiles, que aportan a las comunidades,  para que éstas se desarrollen y sean mejores. Esa abnegada labor les genera respeto y una condición especial y valorada por la sociedad.

 

El maestro vive para servir; su labor es loable y ennoblecedora, única e imprescindible.  Y siendo amante y cultor de la sabiduría,  intrínsecamente se puede proclamar como un auténtico generador de conocimientos, de sueños e ideales; capaz de transformar vidas y encauzar la historia. Sin duda, este valioso aporte lo posiciona como un personaje de elevada estima y mayor respeto.

 

Por tanto, recordar, por parte de la sociedad, la noble labor del Maestro no debe ser un ejercicio de reconocimiento sólo de un día, sino que tiene que ser una constante de aprecio hacia esas personas que han dedicado su vida, o parte de ella, a brindarse a los demás en un afán por enseñar y compartir el conocimiento con la única satisfacción de saber que su empeño puede lograr mover la conciencia de sus alumnos para construir una comunidad sana y mejor.

 

Al tenor de lo expuesto anteriormente, resulta desde todo punto de vista inadmisible algunos hechos presentados, en días y meses anteriores,  pues son atentatorios a la integridad y el buen nombre del maestro, profesor, docente o educador, o como usted  a bien quiera denominarlo. El sólo gesto de agravio de palabra o amenaza en contra de alguno de ellos, vulnera el fuero especial que poseen y atropella la dignidad del gremio en términos generales.

 

Quien educa o enseña, lo hace por convicción y vocación; lo disfruta y lo hace con pasión; y con un compromiso ineludible, desde el saber pedagógico, de ser fuente de inspiración para las generaciones; ese es, en esencia, el enfoque y la labor misional de esta importante comunidad.

 

Por tanto,  a través de estas líneas, rechazamos con vehemencia cualquier acto que ponga en duda la labor idónea y moral del educador. De igual forma, esbozamos nuestra voz solidaria ante todo acto desagradable de agresión verbal o física, o de cualquier otra forma, que vaya en contra del maestro.

 

¡Respetemos y no atropellemos a nuestros maestros! Esa es la consigna. ¡Unámonos en una sola voz!

1 Comentario

  1. El colega Ángel Julio Rodelo muestra en su escrito la solidaridad con el gigante gremio de educadores,que a diario cumple con el compromiso de educar
    a la niñez y juventud de Colombia.
    Felicitaciones, amigo periodista.

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